Reforma integral de un departamento de 130 m². La intervención abarcó todos los espacios, renovando instalaciones, carpinterías y revestimientos, e incorporando una nueva iluminación que potencia la amplitud y la luz natural. La cocina se redefinió con líneas simples y una paleta neutra, mientras que en el estar un mueble a medida organiza y aporta calidez. Los baños se transformaron por completo, priorizando la pureza formal y la continuidad visual. Cada ambiente fue pensado para lograr una estética coherente, contemporánea y atemporal.