La dirección de obra y el acompañamiento al cliente fueron el eje de este proyecto desarrollado en Kentucky Club de Campo, Funes. Durante todo el proceso se coordinó la ejecución, el seguimiento de los detalles constructivos y la toma de decisiones, garantizando coherencia entre el diseño y la materialización de la vivienda. La arquitectura, de líneas contemporáneas, combina la solidez del hormigón visto con aberturas negras que enfatizan su carácter sobrio y elegante. El resultado es una casa de identidad marcada, donde la precisión en la ejecución y la atención al detalle fueron fundamentales para concretar la visión del proyecto.